Ejemplo de contrato de comodato

Ejemplo de contrato de comodato

Commodatum filipinas

Commodatum se refiere a un préstamo gratuito de un bien mueble que debe ser devuelto sin daños al prestamista. La palabra commodatum viene del latín commodore que significa «prestar». Se trata de un préstamo de uso en préstamo. Se trata de un acuerdo en beneficio exclusivo del prestatario. Es uno de los tres tipos de contratos de uso permisivo,. Cuando el deudor de un contrato se obliga a devolver al acreedor un bien mueble que éste le ha entregado para su uso personal, sin contraprestación alguna, dicho contrato se denomina contrato de comodato.

Ejemplos de commodatum y mutuum

En la sentencia que analizamos el Tribunal Supremo nos recuerda que el pacto de commodatum es aquel en virtud del cual una parte cede libremente una cosa a la otra, para que ésta la utilice, durante un tiempo determinado o para un uso específico. Dicha relación genera obligaciones sólo para el destinatario. Dichas obligaciones consisten en conservar la cosa y devolverla cuando finalice el plazo acordado o cuando termine el uso para el que fue cedida. El Tribunal también recuerda que mientras no se termine el plazo o el uso pactado, la parte que prestó la cosa no puede reclamar su devolución a menos que tenga una necesidad urgente de ella.
El préstamo de bienes es una relación contractual frecuentemente utilizada en el ámbito sanitario. Es el caso, por ejemplo, de los frigoríficos u otros equipos que las empresas farmacéuticas prestan a los hospitales para almacenar los medicamentos que se administran en los ensayos clínicos en los que participan. También es el caso de los equipos prestados para el análisis de muestras, o para la administración de determinados tratamientos.

Casos de comodato

En el derecho romano, los contratos podían dividirse entre los in re, los que eran consensuales, y los que eran contratos innominados en el derecho romano. Aunque Gayo sólo identifica un único tipo de contrato in re, se suele pensar que había cuatro, como identifica Justiniano: mutuum (préstamo para consumo), commodatum (préstamo para uso), depositum (depósito) y pignus (prenda).
Cada uno de ellos variaba en cuanto a las normas de atención esperadas, la transferencia de la propiedad y otros aspectos prácticos derivados de la finalidad de cada uno. Todas implicaban la entrega de una cosa física, lo que constituye una característica definitoria. Por lo general, se complementaban con la stipulatio y el contrato inominado, que permitían añadir disposiciones adicionales, como intereses, a los contratos in re, haciéndolos más adecuados para las aplicaciones comerciales.
Justiniano identifica cuatro tipos de contratos reales – contratos in re (en una cosa) – mutuum, commodatum, depositum y pignus. Los cuatro tienen en común un acuerdo y la entrega de una res corporalis[1]. Se contraponen a los contratos consensuales e inominados[1]. Los contratos reales tenían una importancia limitada, aunque aparecen de forma destacada en las obras de los juristas. Si había que crear una stipulatio para cubrir algún interés, también se podía utilizar para cubrir los demás elementos de la transacción[2].

Contrato de comodato muestra filipinas

En la sentencia que nos ocupa, el Tribunal Supremo nos recuerda que el contrato de comodato es aquel por el que una parte cede gratuitamente un objeto a la otra, para que ésta lo utilice durante un periodo de tiempo determinado o para un uso específico. Dicha relación crea obligaciones sólo para el beneficiario. Estas obligaciones incluyen la retención y la devolución cuando finaliza el período acordado o cuando termina el uso para el que se concedió. El Tribunal también recuerda que, aunque el tiempo o el uso acordado no se complete, la parte que prestó el objeto sólo puede recuperarlo en caso de emergencia. El préstamo Commodatum es una relación contractual muy utilizada en el sector sanitario. Es el caso, por ejemplo. B, los frigoríficos u otros dispositivos que se ponen a disposición de los hospitales para el almacenamiento de medicamentos para los medicamentos en los que participan. Esto también se aplica a los dispositivos que se prestan para el análisis de muestras o para la administración de determinados tratamientos. 2. En caso de préstamo, el prestatario que no paga no es responsable penalmente de la estafa. Su responsabilidad es únicamente civil por el incumplimiento de la obligación de pago.

Acerca del autor

admin

Ver todos los artículos