Historia natural de la enfermedad tetanos

Síntomas del tétanos

Soldados australianos heridos recibiendo antitoxina antitetánica fuera de un puesto de curas. 1918, Australian War Memorial E05242, Campbell, Australia.    De: Shanks, Dennis. How World War 1 changed global attitudes to war and infectious diseases. Nueva York: The Lancet, 2014.
El descubrimiento de la antitoxina y el toxoide tetánicos transformó el tétanos, que pasó de ser devastador en la guerra a convertirse en una enfermedad menos preocupante en la mente de los soldados y de la población en general.    Esto fue tremendamente útil durante las dos Guerras Mundiales, ya que redujo en gran medida las muertes, lo que creó una mejor moral tanto para los soldados como para sus familias.    Los avances de la ciencia a finales del siglo XIX y principios del XX hicieron que esta enfermedad se convirtiera en algo extremadamente infrecuente en lugares donde las vacunas son fácilmente accesibles, lo que ayudó a manifestar el actual sistema sanitario que conocemos hoy en día.

Primeros síntomas del tétanos

El tétanos, también conocido como trismo, es una infección bacteriana caracterizada por espasmos musculares[1] En el tipo más común, los espasmos comienzan en la mandíbula y luego progresan al resto del cuerpo[1] Cada espasmo suele durar unos minutos[1] Los espasmos se producen con frecuencia durante tres o cuatro semanas[1] Algunos espasmos pueden ser lo suficientemente graves como para fracturar los huesos. [6] Otros síntomas del tétanos pueden ser fiebre, sudoración, dolor de cabeza, dificultad para tragar, presión arterial alta y frecuencia cardíaca rápida. 1][6] El inicio de los síntomas suele producirse entre tres y veintiún días después de la infección. 1] La recuperación puede durar meses. 1] Aproximadamente el diez por ciento de los casos resultan mortales.
El tétanos está causado por una infección con la bacteria Clostridium tetani,[1] que suele encontrarse en la tierra, la saliva, el polvo y el estiércol.[2] La bacteria suele entrar a través de una rotura en la piel, como un corte o una herida punzante por un objeto contaminado.[2] Produce toxinas que interfieren con las contracciones musculares normales.[3] El diagnóstico se basa en los signos y síntomas que presenta.[1] La enfermedad no se transmite entre personas.[1]

Vacuna contra el tétanos

El tétanos es una enfermedad aguda, potencialmente mortal, causada por bacilos tetánicos que se multiplican en el lugar de una lesión. Estos producen una exotoxina que llega al sistema nervioso central y provoca una estimulación muscular.
La característica inicial es el aumento de la rigidez muscular. Ésta puede limitarse a los músculos cercanos a la lesión o ser más pronunciada (tétanos localizado). Dependiendo de la gravedad, la rigidez muscular suele afectar a la mayor parte del cuerpo y se asocia a la hiperreflexia. Como resultado, pueden aparecer rasgos como rigidez en el cuello, la espalda y las extremidades; mandíbula rígida o “mandíbula bloqueada” (trismus); y una sonrisa sardónica (risus sardonicus).
Con la progresión, pueden aparecer espasmos musculares dolorosos superpuestos en cualquier parte o implicar a la mayoría de los músculos del cuerpo simultáneamente. Puede producirse un opistótono. Se trata de una hiperextensión y espasticidad severas de los músculos de la cabeza, el cuello y la columna vertebral, lo que provoca un arqueo. Los espasmos dolorosos pueden llegar a ser muy frecuentes y, junto con la rigidez de fondo, provocar una interferencia en la respiración que pone en peligro la vida.

Tétanos por oxidación

El tétanos, también conocido como trismo, es una infección bacteriana caracterizada por espasmos musculares[1] En el tipo más común, los espasmos comienzan en la mandíbula y luego progresan al resto del cuerpo[1] Cada espasmo suele durar unos minutos[1] Los espasmos se producen con frecuencia durante tres o cuatro semanas[1] Algunos espasmos pueden ser lo suficientemente graves como para fracturar los huesos. [6] Otros síntomas del tétanos pueden ser fiebre, sudoración, dolor de cabeza, dificultad para tragar, presión arterial alta y frecuencia cardíaca rápida. 1][6] El inicio de los síntomas suele producirse entre tres y veintiún días después de la infección. 1] La recuperación puede durar meses. 1] Aproximadamente el diez por ciento de los casos resultan mortales.
El tétanos está causado por una infección con la bacteria Clostridium tetani,[1] que suele encontrarse en la tierra, la saliva, el polvo y el estiércol.[2] La bacteria suele entrar a través de una rotura en la piel, como un corte o una herida punzante por un objeto contaminado.[2] Produce toxinas que interfieren con las contracciones musculares normales.[3] El diagnóstico se basa en los signos y síntomas que presenta.[1] La enfermedad no se transmite entre personas.[1]

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