Proceso administrativo para las organizaciones del siglo xxi

La gestión en la tarea del siglo xxi

Aunque cada vez hay más consenso sobre cómo es la buena gestión del siglo XXI, así como el reconocimiento de que Agile no es el único camino para conseguirla, es sorprendente ver cómo muchas grandes empresas siguen practicando los anticuados principios de la gestión del siglo XX, en los que:
Debido a que la mayoría de las corporaciones siguen practicando estos principios del siglo XX, la mayoría de las escuelas de negocios, incluyendo algunas de las escuelas líderes, siguen enseñando a los estudiantes cómo operar de esa manera. Los principios también engendran, y se apoyan en, un conjunto característico de procesos del siglo XX, como se muestra en la figura 1.
Los principios de la empresa encarnan la mentalidad predominante en la organización, si se quiere, o el ADN de la empresa. Se trata de lo que la empresa hace realmente, no necesariamente lo que la dirección dice que hace o debería hacer. Se trata del “por qué” de la empresa actúa como lo hace.
Y estos principios pueden ser deducidos por el personal de la organización. Ellos ven quién asciende y quién no, por qué los recursos se asignan de la manera en que lo hacen y por qué las decisiones difíciles se toman de esta manera y no de aquella. Así que los principios impulsan el comportamiento en toda la organización, independientemente de lo que diga la dirección.

La evolución de la organización del siglo xxi

23 de septiembre de 2019Como hemos discutido ampliamente, las organizaciones ágiles operan de manera fundamentalmente diferente a las organizaciones tradicionales (ver nuestros artículos anteriores aquí y aquí). Pero, ¿cuál es el papel del líder en esta nueva organización abierta y empoderada?
En las organizaciones tradicionales, el objetivo de los líderes es maximizar el valor para los accionistas. Para ello, desempeñan los papeles de planificador (desarrollando la estrategia y traduciéndola en un plan); director (asignando responsabilidades); y controlador (asegurándose de que todo el mundo hace lo que debe para minimizar la desviación con respecto al plan).
El complejo entorno empresarial actual exige un nuevo enfoque del liderazgo. Este enfoque debe centrarse en la cocreación de valor significativo con y para todas las partes interesadas, ampliando más allá de los accionistas para incluir a los clientes, empleados, socios y nuestra sociedad en general. En un sistema abierto, todos deben ganar. De lo contrario, simplemente se irán a otra parte.
Este nuevo estilo de líder debe desempeñar cuatro nuevos papeles: visionario, arquitecto, entrenador y catalizador. Los papeles tradicionales, aunque siguen estando a disposición de los líderes cuando son necesarios, pasan a formar parte de la forma de trabajar de las personas.

Aspectos de la gestión moderna

La transición al liderazgo y la gestión del siglo XXI en una gran organización no es fácil, sencilla ni rápida. En parte, esto se debe a que el cambio también implica superar los apegos tácitos a la forma actual de hacer las cosas. En parte, porque incluso las mejores soluciones de gestión actuales suelen fracasar. También se debe a que los cambios necesarios suelen ser lo contrario de lo que hizo que las empresas tuvieran éxito en el siglo XX. La transición acabará por poner en tela de juicio casi todo lo que se hace actualmente y exigirá un inmenso reaprendizaje por parte de casi todo el mundo. Muchos de los que inicien el viaje optarán por marcharse por el camino.
¿Qué se necesita para liderar un viaje así? Valor, sabiduría, inteligencia, creatividad y honestidad ayudarían. Lo que sigue es una guía de especial relevancia para las organizaciones que ya han iniciado el viaje en algunas partes de su organización, y que sienten que el avance está estancado. Muchos ejecutivos de nivel medio saben que los nuevos principios y procesos se están aplicando de forma limitada con una mentalidad equivocada y no están generando los beneficios esperados. ¿Qué hay que hacer, por utilizar una analogía del béisbol, para pasar de estar “varado en primera o segunda base” a “llegar al home”?

La teoría de la gestión del siglo xxi

Las organizaciones son la fuerza de cambio más poderosa del planeta. Sin embargo, se ven frenadas por modelos de funcionamiento anticuados. Suelen estar acosadas por la política interna, las emociones fuertes, las luchas internas y la burocracia, lo que frena el desarrollo adecuado y rápido de los proyectos.    Las reuniones pueden ser aburridas y consumir mucho tiempo, y los empleados pueden sentirse agotados y desmotivados. Además, a la nueva generación de trabajadores, los Millenials, les cuesta aceptar una gestión descendente. El enfoque de gestión “haz lo que yo digo” parece que ya no está en sintonía con nuestros tiempos.
¿Qué se puede hacer? ¿Cruzamos los brazos y aceptamos las organizaciones tal y como son, con el pensamiento no tan reconfortante de que la jerarquía es el único camino, ya que las alternativas de “gestión plana” carecen del rigor necesario para dirigir una empresa con eficacia? Yo creo que no. Hay un camino mejor y cada organización debería intentar encontrar y experimentar con alternativas de organización/gestión. A lo largo de esta pequeña guía, exploraremos varias alternativas de autogestión, empezando por la Holacracia.

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