Monografia de la cultura zapoteca

Cocijo zapoteco

Los zapotecas, cuya antigua cultura floreció durante más de un milenio en el suroeste de Mesoamérica, han sido objeto de diversos estudios, principalmente porque su singular historia proporciona pistas sobre los orígenes de la civilización y sobre cómo evolucionan las sociedades urbanas. Al igual que con otras sociedades antiguas, el enfoque en su registro arqueológico ha sido clave para inferir ciertos aspectos del comportamiento humano y el desarrollo cultural, como la tecnología, la subsistencia, el intercambio, los patrones residenciales, las tradiciones de escritura y la organización política (Kowalewski et al. 1989; Marcus y Flannery 1996; Winter 1989; Urcid 2001, 2005). Un aspecto de su cultura material ha recibido especial atención, la llamada urna zapoteca, un tipo de vasija de cerámica con efigies antropomórficas o zoomórficas adheridas. Debido a que estos artefactos son ricos en información iconográfica, su estudio ha ofrecido una fuente de información sin precedentes sobre la antigua sociedad zapoteca.
La mayoría de las urnas zapotecas están asociadas a contextos mortuorios, y en particular a tumbas, donde se colocaban en diferentes posiciones con respecto a la estructura: en el techo, frente a la entrada y en nichos sobre la entrada [Figura 1] (Saville 1904: 51), o dentro de la propia tumba, en la antecámara, en nichos en la pared [Figura 2] y en el suelo. Sin embargo, algunas urnas se han encontrado como ofrendas relacionadas con los edificios, colocadas bajo los suelos de estuco o en cajas de escondite cerca de los elementos más destacados de la estructura.

Vivir como acto político: desestabilizar el género y la raza

México es, con diferencia, el principal país de origen de los inmigrantes en EE.UU. En 1997, había más de siete millones de personas en EE.UU. que habían nacido en México, lo que representaba el 28% de la población nacida en el extranjero. La población procedente de México era aproximadamente seis veces mayor que la población nacida en el extranjero del siguiente país. La población nacida en el extranjero procedente de México aumentó de 0,8 millones en 1970 a 2,2 millones en 1980, a 4,3 millones en 1990 y a 7,0 millones en 1997. (Schmidley y Campbell, 1999). A la luz del gran número de personas nacidas en México que viven en Estados Unidos, es sorprendente que la cultura mexicana no sea bien comprendida por muchos estadounidenses.
Las personas procedentes de México difieren de otros grupos nacidos en el extranjero en EE.UU. Sólo el 15 por ciento de los residentes en EE.UU. nacidos en México son ciudadanos estadounidenses. Esto contrasta fuertemente con las tasas de ciudadanía estadounidense de las personas nacidas en Europa (53%) y Asia (44%) e incluso con las personas de otras partes de América Latina. Las personas nacidas en México en EE.UU. tienden a diferir de otros grupos latinos en muchos aspectos. La proporción de personas con educación secundaria o superior era del 47 por ciento entre todas las personas nacidas en América Latina, pero era sólo del 31 por ciento para las personas nacidas en México. Sólo el seis por ciento de los mexicanos estaban empleados en ocupaciones de dirección y especialidades profesionales, en comparación con el 23 por ciento de los nacidos en América del Sur. Entre los trabajadores nacidos en México, la mediana de los ingresos era inferior a la mediana de los trabajadores nacidos en el Caribe o en Sudamérica. La tasa de pobreza para los nacidos en México era del 34 por ciento, mientras que para los nacidos en Sudamérica era del 15 por ciento. Sólo el 46 por ciento de la población estadounidense nacida en México tenía seguro médico, en comparación con el 43 por ciento de los nacidos en Sudamérica. El tamaño de los hogares también era mayor para los nacidos en México (4,38 por hogar) en comparación con los nacidos en Sudamérica (3,17). (Schmidley y Campbell, 1999).

Voces sobre el arte – en el museo de arte de san antonio-enrique

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Evaluación: En este código alfanumérico, la primera parte designa el tipo de persona que escribe el documento, por ejemplo, etnógrafo, misionero, arqueólogo, folclorista, lingüista, indígena, etc. La segunda parte es una clasificación realizada por los antropólogos del HRAF basada en la solidez del material de la fuente en una escala de 1 a 5, de la siguiente manera 1 – pobre; 2 – regular; 3 – datos buenos y útiles, pero no uniformemente excelentes; 4 – datos secundarios excelentes; 5 – datos primarios excelentes

Cómo hacer una monografía para niños de primaria

A través de un trabajo de campo multisituado llevado a cabo en 2011 y 2014-17 en el centro de Oaxaca y un análisis de fuentes secundarias, este trabajo escudriña el ascenso de una celebridad culinaria, la cocinera zapoteca Abigail Mendoza Ruíz de Teotitlán del Valle, Oaxaca, en el contexto más amplio de una política cultural mexicana de la comida como patrimonio. Centrándose en la biografía relacionada con la comida, este ensayo revela la dinámica vernácula de la patrimonialización de las costumbres alimentarias nativas y el papel que las cocineras de renombre han desempeñado en este proceso. Analizo las negociaciones y las impugnaciones, así como los conflictos abiertos relacionados con la representación del patrimonio, las políticas y los derechos entre los diferentes actores que han participado a lo largo de los años en la (re)construcción de un imaginario social de la cocina étnica femenina en beneficio de la industria del turismo y, más ampliamente, los intentos del Estado por volver a presentar a México como un destino gastronómico seguro.
En otoño de 2014, se publicó en las plataformas de las redes sociales un anuncio de vídeo titulado “La gastronomía de México en movimiento”, que formaba parte de la campaña Visit Mexico, encargada por el Consejo de Turismo de México. Reflejaba el creciente interés de los organismos gubernamentales por la comida y las costumbres gastronómicas como productos turísticos potenciales, tras la inscripción en 2010 de la Cocina Tradicional Mexicana en la Lista del Patrimonio Inmaterial de la UNESCO. El vídeo forma parte de una estrategia gubernamental más amplia de promoción del turismo patrimonial con el fin de revalorizar el país, reforzar el orgullo nacional y contribuir al desarrollo social y económico sostenible de México. Con el apoyo de actores globales como la UNESCO y el Banco Mundial, se han implementado políticas culturales similares que enfatizan el atractivo de las culturas alimentarias locales en la forma gentrificada de la gastronomía en múltiples regiones post-revolucionarias y post-conflicto de América Latina, como Perú y Colombia (Babb, 2010; Camacho, 2014; Matta, 2016). Enfatizar el atractivo de las culturas alimentarias locales en una forma gentrificada de la gastronomía es típico de las nuevas tendencias de la industria turística global, sirviendo como base para la gastrodiplomacia actual, su variedad mexicana incluida (Cf. Rockower, 2012).

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