La diversidad cultural como debate contemporáneo

La diversidad cultural como debate contemporáneo

Premisas del multiculturalismo

Recordando que el Preámbulo de la Constitución de la UNESCO afirma «que la amplia difusión de la cultura y la educación de la humanidad para la justicia, la libertad y la paz son indispensables a la dignidad del hombre y constituyen un deber sagrado que todas las naciones deben cumplir con un espíritu de responsabilidad y de ayuda mutua»,
Recordando además el artículo 1 de la Constitución, que asigna a la UNESCO, entre otros fines, el de recomendar «los acuerdos internacionales que estime convenientes para facilitar la libre circulación de las ideas por medio de la palabra y de la imagen»,
Reafirmando que la cultura debe ser considerada como el conjunto de los rasgos distintivos espirituales, materiales, intelectuales y afectivos de una sociedad o de un grupo social, y que abarca, además del arte y la literatura, los modos de vida, las formas de convivencia, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias, 2
Afirmando que el respeto a la diversidad de las culturas, la tolerancia, el diálogo y la cooperación, en un clima de confianza y comprensión mutuas, son una de las mejores garantías de la paz y la seguridad internacionales,

El multiculturalismo es una división cerebral

Las críticas al multiculturalismo cuestionan el ideal del mantenimiento de culturas étnicas distintas dentro de un país. El multiculturalismo es un tema de debate particular en ciertas naciones europeas que se asocian con la idea de un estado-nación[1][2][3] Los críticos del multiculturalismo pueden argumentar en contra de la integración cultural de los diferentes grupos étnicos y culturales a las leyes y valores existentes en el país. Por otro lado, los críticos pueden argumentar a favor de la asimilación de los diferentes grupos étnicos y culturales a una única identidad nacional[4].
Las desavenencias en el seno de la sociedad australiana, a lo largo de la historia, ya sea entre los indígenas del continente y la población de colonos europeos o, en los últimos tiempos, la tensión interétnica que se manifiesta en forma de disturbios, violencia callejera y bandas étnicas[5], plantean importantes desafíos al multiculturalismo en el país[6].
La respuesta al multiculturalismo en Australia ha sido variada. A finales de la década de 1990, Pauline Hanson creó un partido nacionalista y contrario a la inmigración masiva, el One Nation Party. El partido tuvo un breve éxito electoral, sobre todo en su estado natal de Queensland, pero quedó marginado electoralmente hasta su resurgimiento en 2016. A finales de la década de 1990, One Nation pidió la abolición del multiculturalismo alegando que representaba «una amenaza para la base misma de la cultura, la identidad y los valores compartidos de Australia», argumentando que no había «ninguna razón para mantener las culturas de los inmigrantes a expensas de nuestra cultura nacional compartida»[7].

Multiculturalismo

La cultura es lo que nos da forma; configura nuestra identidad e influye en nuestro comportamiento. La cultura es nuestra «forma de ser», más concretamente, se refiere a la lengua, las creencias, los valores, las normas, los comportamientos y los objetos materiales compartidos que se transmiten de una generación a otra.1
Cada raza abarca una multitud de grupos étnicos diferentes. Un grupo étnico se refiere a personas que están estrechamente relacionadas entre sí a través de características como la cultura, la lengua y la religión.3 Hay muchos grupos étnicos en Estados Unidos, debido en gran parte a su población inmigrante; cada uno de estos grupos contribuye al patrimonio cultural de Estados Unidos. Desde los afroamericanos hasta los rusos, Estados Unidos es una de las naciones más diversas en términos de cultura.
«…un sistema de creencias y comportamientos que reconoce y respeta la presencia de todos los grupos diversos en una organización o sociedad, reconoce y valora sus diferencias socioculturales, y alienta y permite su contribución continua dentro de un contexto cultural inclusivo que empodera a todos dentro de la organización o sociedad.4

Ensayo sobre el multiculturalismo

Las teorías existentes sobre el multiculturalismo liberal presuponen, implícita o explícitamente, que las relaciones entre el Estado y las minorías están «desecuritizadas», es decir, que la gobernanza de las relaciones entre el Estado y las minorías se considera una cuestión de política social que debe abordarse mediante el proceso democrático normal de formulación de reclamaciones, consulta y debate, y no como una cuestión de seguridad del Estado que supera los procesos democráticos normales. (Kymlicka, 2015, p. 241)
ReferenciasDescargar referenciasAgradecimientosQuiero agradecer a Phil Wood, Ted Cantle y Gérard Bouchard sus detallados comentarios sobre los borradores anteriores. También he defendido algunos de estos argumentos en diversos foros académicos. Me gustaría agradecer a Paul Statham su invitación a la serie de seminarios del Sussex Centre for Migration Research (noviembre de 2016), y a Lucinda Fonseca, de la Universidad IGOT-Lisboa (diciembre de 2016). Por supuesto, también debo agradecer a los miembros del GRITIM-UPF, por sus útiles comentarios en nuestras sesiones de Research in Progress, y a los dos árbitros de esta Revista por su ayuda aportando solidez y precisión al enfoque y a ciertos argumentos de este artículo.

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