El reto de aprender a convivir formacion civica y etica

Aprender a vivir juntos pilar de la educación

Este ensayo explora el valor y el estado de la educación cívica en Estados Unidos e identifica cinco retos a los que se enfrentan quienes intentan mejorar su calidad y accesibilidad: 1) garantizar que la calidad de la educación cívica sea alta no es una prioridad estatal o federal; 2) los libros de texto de estudios sociales no facilitan el desarrollo de las habilidades cívicas necesarias; 3) los estudiantes de altos ingresos están mejor atendidos por nuestras escuelas que los individuos de bajos ingresos; 4) los recortes en los fondos disponibles para las escuelas dificultan la implementación de cambios en la educación cívica; y 5) los esfuerzos de reforma se complican por el hecho de que la educación cívica se ha convertido en un peón en un debate polarizado entre partidistas.
KATHLEEN HALL JAMIESON, miembro de la Academia Americana desde 2001, es la profesora Elizabeth Ware Packard de la Escuela de Comunicación Annenberg y la directora Walter y Leonore Annenberg del Centro de Políticas Públicas Annenberg de la Universidad de Pensilvania. Es autora, coautora o editora de quince libros, entre ellos The Obama Victory: How Media, Money, and Messages Shaped the 2008 Election (con Kate Kenski y Bruce Hardy, 2010), Presidents Creating the Presidency (2008), y unSpun: Finding Facts in a World of Disinformation (2007).

Qué es la educación ética

La educación cívica (también conocida como educación ciudadana o educación para la democracia) puede definirse en términos generales como el suministro de información y experiencias de aprendizaje para equipar y capacitar a los ciudadanos para participar en los procesos democráticos. La educación puede adoptar formas muy diferentes, como el aprendizaje en el aula, la formación informal, el aprendizaje experimental y las campañas en los medios de comunicación. La educación cívica puede estar dirigida a niños o adultos, en países desarrollados o en desarrollo, y a nivel local, nacional o internacional. Como tal, la educación cívica es un enfoque que emplea una serie de métodos diferentes, y a menudo se utiliza en combinación con otras herramientas de gobernanza participativa.

Aprendiendo a vivir juntos significado

La ciudadanía crítica implica tener las habilidades para vivir y convivir en sociedad y ejercer de forma autónoma los derechos, deberes y responsabilidades de una sociedad democrática, para comprometerse en la defensa y promoción de valores como la cooperación, la solidaridad, el compromiso y la participación. De este modo, se promueven iniciativas de planificación, toma de decisiones, organización y aceptación de responsabilidades para asumir de forma progresiva y sensata el ejercicio de la libertad, la equidad y la justicia social y ambiental (Generalitat de Catalunya, 2015, p. 70).
La ciudadanía activa recomienda educar a los estudiantes para que ejerzan responsablemente la ciudadanía activa a través de la participación en los asuntos de la comunidad. El servicio comunitario puede considerarse como un instrumento curricular que garantiza que los alumnos, a lo largo de su escolaridad, experimenten y protagonicen actos de compromiso cívico, y pongan sus conocimientos y habilidades al servicio de la comunidad para aprender a ser ciudadanos a través del ejercicio de la ciudadanía activa (p. 71).
El ejercicio activo de la ciudadanía es esencial para promover las habilidades sociales y para apreciar el valor de la diversidad, pero además es importante para la defensa de los valores comunes frente a todas las formas de discriminación (género, edad, creencias, etc.) e intolerancia (segregación, marginación, explotación, violencia, etc.) (p. 74).

Aprender a vivir juntos unesco

El programa fue desarrollado por el Consejo Interreligioso de Educación Ética para los Niños, en estrecha colaboración con la UNESCO y UNICEF, y puesto a prueba a través de la Red Mundial de Religiones a favor de la Infancia, con el fin de contribuir a la realización del derecho del niño a un desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social pleno y saludable, y a la educación, tal como se establece en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (CDN), en el artículo 26.1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH), en la Declaración Mundial sobre Educación para Todos y en los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
El lanzamiento del Programa Aprender a Vivir Juntos tuvo lugar en Hiroshima, del 24 al 26 de mayo de 2008, durante el Tercer Foro de la Red Mundial de Religiones a favor de la Infancia (GNRC) y la publicación del manual tuvo lugar el mismo año.
Aprender a vivir juntos es un programa dirigido a los educadores (profesores, líderes juveniles, trabajadores sociales) para fomentar los valores éticos y la espiritualidad en los niños y los jóvenes que les ayudará a fortalecer su identidad y su pensamiento crítico, su capacidad para tomar decisiones bien fundamentadas, respetar y trabajar con personas de otras culturas y religiones, y fomentar sus responsabilidades individuales y colectivas en una comunidad global.

Acerca del autor

admin

Ver todos los artículos