Cómo elaborar un proyecto: guía para diseñar proyectos sociales y culturales

Cómo elaborar un proyecto: guía para diseñar proyectos sociales y culturales 2020

El éxito de su proyecto depende en gran medida de su capacidad para involucrar a su comunidad. Las aportaciones de la comunidad o de las partes interesadas pueden ayudarle a dar forma a la visión de su proyecto, a asegurarse de que responde a las necesidades locales y a conseguir apoyo para sus ideas de desarrollo. Lo ideal es que la comunidad participe desde una fase muy temprana, lo que le ayudará a establecer relaciones duraderas con los miembros de la comunidad y a garantizar que su proyecto sea una adición al barrio de la que todos puedan sentirse orgullosos.
Con todas las partes interesadas, sus objetivos son crear credibilidad y confianza, desarrollar partidarios y defensores de su proyecto, y asegurarse de que las necesidades y deseos de las partes interesadas se tienen en cuenta en la toma de decisiones. La implicación de la comunidad forma parte de una estrategia más amplia de implicación de las partes interesadas que comienza al principio de un proyecto y continúa mucho después de que los ladrillos y el cemento estén en su sitio. El enfoque de Artscape respecto a las consultas a la comunidad consiste en garantizar que el proceso sea continuo y cíclico.

El diseño del proyecto en la gestión de proyectos

Los gestores de proyectos tienen una oportunidad única durante la puesta en marcha de un proyecto. Crean una cultura de proyecto, algo que los directores de organización rara vez tienen la oportunidad de hacer. En la mayoría de las organizaciones, la cultura corporativa u organizativa se ha desarrollado a lo largo de la vida de la organización, y las personas asociadas a ella entienden lo que se valora, lo que tiene estatus y los comportamientos que se esperan. Edgar Schein definió la cultura como un patrón de supuestos básicos formados por un grupo sobre cómo percibir y abordar los problemas asociados tanto a la adaptación interna como a la integración externa.1 Schein también describió la cultura organizativa como un concepto abstracto que constriñe, estabiliza y proporciona estructura a la organización. Al mismo tiempo, la cultura se promulga, se crea y se moldea constantemente por el comportamiento del liderazgo.
La cultura de un proyecto representa las normas, creencias, valores y supuestos compartidos por el equipo del proyecto. Comprender los aspectos únicos de la cultura de un proyecto y desarrollar una cultura adecuada que se ajuste al perfil de complejidad del proyecto son importantes habilidades de gestión de proyectos.

Cómo diseñar un plan de proyecto

Las personas han emprendido proyectos desde los primeros tiempos de la actividad humana organizada. Las partidas de caza de nuestros antepasados prehistóricos eran proyectos, por ejemplo; eran empresas temporales dirigidas al objetivo de obtener carne para la comunidad. Los grandes proyectos complejos también nos acompañan desde hace mucho tiempo. Las pirámides y la Gran Muralla China tuvieron en su día aproximadamente las mismas dimensiones que el proyecto Apolo para enviar hombres a la luna. Utilizamos el término “proyecto” con frecuencia en nuestras conversaciones cotidianas. Un marido, por ejemplo, puede decirle a su mujer: “Mi principal proyecto para este fin de semana es ordenar el garaje”. Salir de caza, construir pirámides y arreglar grifos comparten ciertas características que los convierten en proyectos.
Un proyecto tiene atributos distintivos que lo distinguen del trabajo en curso o de las operaciones comerciales. Los proyectos son de naturaleza temporal. No son un proceso empresarial cotidiano y tienen fechas de inicio y finalización definitivas. Esta característica es importante porque una gran parte del esfuerzo del proyecto se dedica a garantizar que el proyecto se complete en el momento previsto. Para ello, se crean calendarios que indican cuándo deben empezar y terminar las tareas. Los proyectos pueden durar minutos, horas, días, semanas, meses o años.

Documento de muestra del diseño del proyecto

Dos ponentes abordaron estas cuestiones en una sesión moderada por Susan Sauer Sloan, Directora de GUIRR. Frederick Leong, catedrático de Psicología y Psiquiatría y director del Consorcio para la Investigación Psicológica Multicultural de la Universidad Estatal de Michigan, habló de cómo avanzar hacia una conducción culturalmente responsable de la investigación internacional. Edward Trimble, Director del Centro de Salud Global del Instituto Nacional del Cáncer, habló de por qué la cultura es importante en la investigación del cáncer.
De las 164 definiciones citadas de cultura definidas en un libro de 1952 sobre el tema (Kluckhohn, 1952), Frederick Leong explicó las dos que transmiten lo que muchos antropólogos dirían que es fundamental: que la cultura es una abstracción del comportamiento y que es muy compleja. En cuanto a la realización responsable de investigaciones en el ámbito internacional, Leong partió de esta idea central y partió de la base de que los humanos son seres culturales y que la comunidad científica
funciona como una cultura que puede ser estudiada desde una perspectiva psicológica. Hizo hincapié en la importancia que tiene en estos estudios ser conscientes del problema del etnocentrismo -la tendencia natural a utilizar la propia cultura como norma para evaluar a los demás- y considerar las ventajas y desventajas de los enfoques universalista y específico de la cultura en la investigación.

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