8 dimensiones de la calidad

9 dimensiones de la calidad con ejemplos pdf

Garvin fue profesor de Administración de Empresas en la escuela de negocios de Harvard y sus publicaciones sobre la calidad se basaron en sus investigaciones sobre los fabricantes estadounidenses. El 4 de marzo de 2018 también fue galardonado con el prestigioso premio por su contribución al caso del método.
Un producto de calidad es un producto que satisface las expectativas de los clientes. Las ocho dimensiones de la calidad ayudan a los productores a cumplir estas expectativas. Se trata de una herramienta de gestión estratégica que puede utilizarse como marco para analizar las características de la calidad. Las ocho dimensiones son el rendimiento, las características, la fiabilidad, la conformidad, la durabilidad, la capacidad de servicio, la estética y la calidad percibida.
El rendimiento tiene que ver con las características de funcionamiento esperadas de un producto o servicio. ¿Un servicio o producto hace lo que se supone que debe hacer? Las principales características de funcionamiento implican elementos medibles, lo que facilita la medición objetiva del rendimiento.
En lo que no se centra la dimensión “rendimiento” es en los rasgos, las características que deciden el atractivo de un producto o servicio para el consumidor. Estas características son los extras de un producto o servicio y complementan su funcionamiento básico. Esto significa que quienes diseñan un producto o servicio deben conocer a los usuarios finales y estar al día de la evolución de las preferencias de los consumidores. A menudo es difícil ver una línea clara entre los atributos primarios de funcionamiento y las características adicionales.

8 dimensiones de la calidad en la asistencia sanitaria

Las ocho dimensiones de la calidad fueron delineadas por David A. Garvin, antiguo profesor de administración de empresas C. Roland Christensen en la Harvard Business School, y pueden utilizarse a nivel estratégico para analizar las características de calidad de los productos. Garvin, que falleció el 30 de abril de 2017,[1] fue galardonado a título póstumo con el prestigioso premio a la “Contribución destacada al método del caso” el 4 de marzo de 2018[2][3].
Algunas de las dimensiones se refuerzan mutuamente, mientras que otras no: la mejora de una puede ser a costa de otras. Comprender las compensaciones deseadas por los clientes entre estas dimensiones puede ayudar a construir una ventaja competitiva.
El rendimiento se refiere a las principales características de funcionamiento de un producto. Esta dimensión de la calidad incluye atributos medibles, por lo que las marcas suelen poder clasificarse objetivamente en función de los aspectos individuales del rendimiento. Sin embargo, las clasificaciones generales de rendimiento son más difíciles de elaborar, especialmente cuando implican beneficios que no todos los consumidores necesitan. El rendimiento es a menudo una fuente de disputa entre clientes y proveedores, sobre todo cuando los resultados no están adecuadamente definidos en las especificaciones. El rendimiento de un producto suele influir en la rentabilidad o la reputación del usuario final. Por ello, muchos contratos o pliegos de condiciones incluyen daños y perjuicios relacionados con un rendimiento inadecuado. La cuestión de si las diferencias de rendimiento son diferencias de calidad puede depender de preferencias circunstanciales, pero preferencias basadas en requisitos funcionales, no en el gusto.

4 dimensiones de la calidad

Las ocho dimensiones de la calidad fueron delineadas por David A. Garvin, antiguo profesor de administración de empresas C. Roland Christensen en la Harvard Business School, y pueden utilizarse a nivel estratégico para analizar las características de la calidad del producto. Garvin, que falleció el 30 de abril de 2017,[1] fue galardonado a título póstumo con el prestigioso premio a la “Contribución destacada al método del caso” el 4 de marzo de 2018[2][3].
Algunas de las dimensiones se refuerzan mutuamente, mientras que otras no: la mejora de una puede ser a costa de otras. Comprender las compensaciones deseadas por los clientes entre estas dimensiones puede ayudar a construir una ventaja competitiva.
El rendimiento se refiere a las principales características de funcionamiento de un producto. Esta dimensión de la calidad incluye atributos medibles, por lo que las marcas suelen poder clasificarse objetivamente en función de los aspectos individuales del rendimiento. Sin embargo, las clasificaciones generales de rendimiento son más difíciles de elaborar, especialmente cuando implican beneficios que no todos los consumidores necesitan. El rendimiento es a menudo una fuente de disputa entre clientes y proveedores, sobre todo cuando los resultados no están adecuadamente definidos en las especificaciones. El rendimiento de un producto suele influir en la rentabilidad o la reputación del usuario final. Por ello, muchos contratos o pliegos de condiciones incluyen daños y perjuicios relacionados con un rendimiento inadecuado. La cuestión de si las diferencias de rendimiento son diferencias de calidad puede depender de preferencias circunstanciales, pero preferencias basadas en requisitos funcionales, no en el gusto.

10 dimensiones de la calidad

Garvin fue profesor de Administración de Empresas en la escuela de negocios de Harvard y sus publicaciones sobre la calidad se basaron en sus investigaciones sobre los fabricantes estadounidenses. El 4 de marzo de 2018 también fue galardonado con el prestigioso premio por su contribución al Caso del Método.
Un producto de calidad es un producto que satisface las expectativas de los clientes. Las ocho dimensiones de la calidad ayudan a los productores a cumplir estas expectativas. Se trata de una herramienta de gestión estratégica que puede utilizarse como marco para analizar las características de la calidad. Las ocho dimensiones son el rendimiento, las características, la fiabilidad, la conformidad, la durabilidad, la capacidad de servicio, la estética y la calidad percibida.
El rendimiento tiene que ver con las características de funcionamiento esperadas de un producto o servicio. ¿Un servicio o producto hace lo que se supone que debe hacer? Las principales características de funcionamiento implican elementos medibles, lo que facilita la medición objetiva del rendimiento.
En lo que no se centra la dimensión “rendimiento” es en los rasgos, las características que deciden el atractivo de un producto o servicio para el consumidor. Estas características son los extras de un producto o servicio y complementan su funcionamiento básico. Esto significa que quienes diseñan un producto o servicio deben conocer a los usuarios finales y estar al día de la evolución de las preferencias de los consumidores. A menudo es difícil ver una línea clara entre los atributos primarios de funcionamiento y las características adicionales.

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